
Ingredientes:
300 g de camarones o perciatelli
250 g de sardinas fresquísimas (no es una marca, es una cualidad)
250 g de hinojo silvestre (a falta de este, utilizar las “barbas” del hinojo común, pero el sabor será menos característico)
Aceite de oliva
1 anchoa en sal
1 cebolla mediana
20 g de piñones
20 g de uvas pasas
1 poco de azafrán
1 cuchara de harina blanca
Sal
Pimienta
Preparación:
Poner a remojar las uvas pasas en agua tibia. En el horno previamente caldeado, tostar los piñones.
Una vez bien mondado y lavado, poner a cocer abundante agua salada el hinojo silvestre (del cual se empleará la parte más tierna),
escurrirlo unos diez minutos (cuidando de conservar el agua que servirá para cocer la pasta), exprimirlo y luego picarlo.
Limpiar y lavar bien las sardinas, quitándoles los interiores, la cola, la cabeza y la espina, cuidando de que las dos mitades
queden unidas; enharinarlas y freirías en poco aceite hirviendo, procurando que la carne de las sardinas quede muy blanda
(es decir, haciéndolo a fuego moderado); filetearlas y sazonarlas con un poco de sal. Hacer un picadillo con la cebolla,
ponerlo en cuatro cucharadas de aceite de oliva en una cazuela y dejarlo secar a fuego lento, añadir la anchoa bien lavada,
para quitarle la sal, filetearla y desmenuzarla; con un tenedor aplastarlo todo hasta obtener una crema, después añadir las uvas,
los piñones, el hinojo silvestre, la pulgarada de azafrán y un poco de pimienta recién molida, remover bien y retirarlo del fuego.
En el agua donde se coció el hinojo, cocer la pasta, escurrirla mas bien “al dente”, pasarla a una sopera y aderezarla con la
salsa preparada; unirle los filetes de sardina y revolver suavemente, para que estos queden casi intactos. Dejar reposar algún
minuto antes de servir a la mesa. Este plato palermitano típico, rico de ingredientes y de sabor característico, no va acompañado de queso.